Las regiones están de acuerdo en que la oferta de plazas MIR para la próxima convocatoria se mantenga, e incluso disminuya, con respecto al año pasado. La planificación que permite el estudio de necesidades está en la base de esta unánime decisión. El aumento que exigen las especialidades deficitarias se compensará con el mantenimiento, e incluso la reducción, de la oferta en el resto. Así mismo, el Ministerio de Sanidad busca limitar el cupo de extracomunitarios en el próximo examen MIR.
Crecimiento cero en el número de plazas de formación especializada con respecto a la oferta del año pasado. Ése es el objetivo común que se han fijado las 17 autonomías para la convocatoria MIR 2010-2011, según las conclusiones extraídas de la última reunión de la Comisión Técnica Delegada de Recursos Humanos, preparatoria del Pleno de Personal que -presumiblemente, a principios de septiembre- fijará la oferta definitiva de plazas.
Aunque el ajuste definitivo no se producirá hasta después del verano, las primeras cifras hablan incluso de una reducción de puestos del 1,44 por ciento con respecto al curso 2009-2010, confirmando así la tendencia que ya se apuntaba en las últimas convocatorias a que se equipare la petición de plazas de las comisiones nacionales (que, normalmente, tienden a la baja) y la de las regiones. El año pasado, esa diferencia se redujo ya a 35 plazas MIR (las autonomías pidieron 6.954 y las comisiones se quedaron en 6.919), y la oferta final (6.948) tendió a equilibrar ambas peticiones.
Según los representantes autonómicos en la comisión, son varios los factores que han determinado este unánime llamamiento a la contención por parte de las regiones, pero el principal ha sido sin duda la existencia de un estudio oficial de necesidades, del que el Ministerio de Sanidad ha publicado ya dos revisiones.
José María Vergeles, director general de Planificación, Formación y Calidad de Extremadura y representante de su región en la Comisión Técnica, afirma que "la existencia de una herramienta de planificación tan importante nos permite trabajar con un criterio más certero a la hora de sacar una oferta de formación más y mejor adaptada a las actuales necesidades de especialistas".
Además de las herramientas de planificación, Mateu Huguet, director del Instituto de Estudios de la Salud (IES) de la Generalitat de Cataluña apunta otros factores que han influido en la regulación de la oferta, como "la reorganización del modelo asistencial, las previsiones de crecimiento de otras profesiones sanitarias, el nuevo papel que progresivamente va asumiendo Enfermería, los nuevos escenarios laborales en el SNS y, cómo no, el actual escenario de crisis económica".
Vergeles no desdeña este último factor, pero tampoco cree que haya sido determinante en la decisión adoptada por las autonomías: "La crisis puede afectar, y sin duda afecta, a otros aspectos del sistema sanitario, desde las retribuciones hasta las contrataciones, pero no creo que sea determinante en la oferta formativa, que obedece casi exclusivamente a criterios de planificación".
Las regiones son conscientes de que las especialidades tradicionalmente deficitarias (Familia, Pediatría, Ginecología, Anestesiología y Radiodiagnóstico) exigirán, como cada año, un crecimiento de plazas, pero tenderán a compensar esos incrementos con la contención -e incluso reducción- de la oferta en las especialidades que, según ellos, están en equilibrio o que son excedentarias, y aquí Huguet cita el ejemplo de Cirugía Torácica, cuya comisión nacional ya pidió en la última convocatoria que no saliera ninguna plaza de posgrado.
Vergeles cree que la tendencia a la contención de la oferta MIR se mantendrá en los próximos años, "porque una vez superado el primer pico de necesidades de especialistas que se produjo con las transferencias sanitarias a las comunidades, no es previsible que se produzca otro hasta que lleguen las jubilaciones masivas de los especialistas que actualmente rondan los 60 años".
En este sentido, las fronteras sanitarias del Sistema Nacional de Salud empiezan a cerrarse. Según ha adelantado hoy el subdirector de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Juan Antonio López Blanco, a los dirigentes del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), el interés de la Administración es volver al cupo del 10 por ciento para los licenciados extracomunitarios que quieren participar en las pruebas de acceso al posgrado español.
Según Íñigo Noriega, presidente del órgano de representación estudiantil, López Blanco reconoció ante los estudiantes que "después de estudiar bien lo que dice la Ley de Extranjería" los titulados foráneos con visado de estudios no deben formar parte del cupo general, en el que fueron incluidos en las pasadas convocatorias. Sólo los que cuenten con el permiso de residencia en vigor tendrán las mismas posibilidades de acceso de los licenciados españoles y comunitarios. Es decir, a partir de la próxima convocatoria, los futuros residentes con visado de estudio formarán parte de la cuota del 10 por ciento asignada para el colectivo, por lo que se limitará significativamente su participación en el examen MIR.
En la pasada convocatoria, el 34,13 por ciento de los residentes a los que fue adjudicada una plaza de posgrado se habían titulado fuera de España. De ellos, el 14,72 por ciento tenían visado de estudios, el 5,68 tienen permiso de residencia y el 4,05 restante son comunitarios. Las cifras de la última prueba indican que el recorte que Sanidad quiere aplicar ahora supondrá un importante reajuste de los candidatos a un puesto de especialista en formación en el SNS, una reivindicación del CEEM que también ha sido avalada por todos los miembros del Foro de la Profesión Médica.
Además, parece que Ordenación Profesional piensa en la posibilidad de instaurar una segunda adjudicación de plazas MIR, como herramienta reguladora de los puestos vacantes.
Sobre la calificación final de acceso a la residencia, Noriega destacó que López Blanco ve con buenos ojos la reducción del peso del expediente de la carrera, aunque el baremo definitivo se cerrará tras un próximo encuentro entre Sanidad y la Conferencia de Decanos de Medicina. El presidente del CEEM entiende que el ministerio es partidario de que la reducción no sea tan drástica como se anunció en un principio (del 25 al 5 por ciento), y que sólo pretende hacerla efectiva hasta que se estandaricen las calificaciones con el desarrollo de todos los nuevos planes de estudio de las facultades de Medicina de España de cara a la adaptación de la Universidad del Espacio Europeo de Educación Superior.
Con respecto a los cambios del examen MIR, cuyas directrices están plasmadas en la LOPS, Sanidad mantendrá la polémica incorporación de imágenes de la prueba del pasado mes de enero. De todas formas, se ha comprometido a hacer pública la naturaleza definitiva del examen al poco tiempo de aprobar la convocatoria.
Otro de los temas abordados en este último encuentro entre estudiantes y ministerio hasta después de las vacaciones ha sido el incremento del número de facultades de Medicina. Aunque la comisión mixta entre Educación y Sanidad no está teniendo resultados efectivos en este sentido, Nogueira cree que el departamento de Trinidad Jiménez busca "mecanismos efectivos para regular" los nuevos centros académicos, aunque entiende que la competencia de esta responsabilidad corresponde, sobre todo, a los gobiernos autonómicos".
Sindicato Médico Andaluz
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