11 escogido

11 escogidos centros, 11.

Magnifico y acertado artículo de opinión de Juan José Borrero en ABC sobre las recientes inauguraciones. Si no ha sido agraciado en la tómbola de inauguraciones con el hospital que le prometieron hace una década tenga paciencia.

Categorias: Actualidad Andalucía, Política y Gestión Sanitaria, Visto en Prensa
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La Consejería de Salud debería haber remitido su comunicado con el encabezamiento propio de los carteles de toros para mayor difusión del acontecimiento. Inaugurar once centros sanitarios, once, en 45 días es digno de quedar reseñado no sólo en los papeles sobre la cal de los pueblos andaluces sino en la música de un pasodoble, pongamos que titulado «Susana, eres la más grande», para que la hazaña quede perpetuada en la memoria de las futuras generaciones. 

Once escogidos centros, once, inaugurados en poco más de mes y medio es una buena noticia y el certificado de que nos encontramos ante una cita electoral inminente y trascendente. Pero es, sobre todo, la constatación de que las necesidades políticas se anteponen siempre al interés de los administrados. 

Los proyectos de la mayoría de esos centros sanitarios se paralizaron o se ralentizaron con el freno de la inversión pública impuesto por «la crisis». Se ejecutaron lentamente y en algunos casos eran obras finalizadas hace años a las que la Junta de Andalucía no dotaba de equipamiento y personal. En todos los casos eran obras necesarias para solventar carencias en la prestación de la atención sanitaria. Como no hemos recuperado súbitamente la capacidad de inversión pública de la noche a la mañana, aunque se evidencien claros síntomas de recuperación económica, cuesta entender la coincidencia en la puesta en servicio de todos los nuevos centros sanitarios andaluces a menos que hubiera una mala planificación anterior o que haya mediado orden de la autoridad para que se produjera la misma precisamente ahora con un objetivo que no puede ser otro que abrirlos antes de la campaña electoral de junio. 

Este dato es preocupante, porque nos anticipa que una vez solventada esa cita con las urnas no habrá el mismo interés en inaugurar hasta que el calendario político nos convoque de nuevo. Y, si no media adelanto, eso no se producirá hasta 2019. Así que, si en esta ocasión no ha sido agraciado en la tómbola de las inauguraciones con su centro de salud o el hospital que le prometieron hace una década, tenga paciencia.

 Como la tienen los funcionarios que siguen esperando el pago total de la paga perdida en 2012. En ese caso, la solución no depende de la tramitación de una letra de cambio si no de un simple cambio de letra: Montoro la paga, Montero no. 

Cuestión de prioridades… electorales.

Fuente: ABC Sevilla Página 36 del día 25 abril 2016.