Sentencia firme, varapalo judicial para el SAS que deberá pagar los trienios generados en el Insalud, el conocido "Premio por Antigüedad"

justicia médica, imagen                         Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), de fecha 15-1-2014, Sala de lo Contencioso-Administrativo de Sevilla, ha reconocido el derecho de un médico a percibir los trienios reales consolidados, además del "premio de antigüedad". El Servicio Andaluz de Salud (SAS) la recurrió al Tribunal Supremo, que recientemente ha dictado un auto desestimando sus prtetensiones, por lo que el SAS tendrá que pagar al personal sanitario todos los trienios devengados desde que comenzaron a trabajar en el Insalud y no sólo desde que se produjo su integración en el SAS. Así se desprende del mencionado auto del Supremo que avala la sentencia dictada por la Sala de Contencioso del TSJA, que obligó al SAS a distinguir entre el concepto retributivo básico, que son los trienios, y el complementario, que es el premio de antigüedad. En otras palabras, “son diferentes conceptos retributivos que pueden perfectamente coexistir”, subrayan los magistrados andaluces. Esto además de costar "una pasta", es extrapolable a todo el SNS, al afectar a normativa básica estatal, y podría generar "una casacada de demandas", según las fuentes jurídicas sindicales. Documentos completos de la sentencia del TSJA y auto del Supremo.

               Esta decisión judicial tiene una especial trascendencia porque miles de médicos, enfermeros, trabajadores sociales y demás personal sanitario podrían reclamar al SAS los atrasos dejados de percibir en los últimos años y generados cuando pertenecían al extinto Insalud. Fuentes jurídicas consultadas por DM han explicado que “la cantidad media para reclamar por médico sería de 10.000 euros aproximadamente”.

               El litigio comenzó en 2011, cuando un facultativo especialista de área (FEA) demandó al SAS porque había dejado de percibir los trienios correspondientes a 33 años de servicio, incluidos los desarrollados antes de que el SAS asumiera las transferencias. La Administración andaluza se los negó argumentando que “le estaban abonando menos trienios de los que le corresponde porque está percibiendo el importe del premio de antigüedad, reconocido al personal estatutario fijo” consolidado cuando los médicos que procedían del Insalud se integraron en el SAS.

               Un juzgado de lo contencioso de Sevilla dio la razón al FEA y condenó al SAS a pagar las cantidades de los trienios dejados de percibir que ascendían a un total de 9.818, 98 euros.

               La Administración andaluza interpuso un recurso de apelación contra esta decisión insistiendo en que los trienios anteriores a la integración se incluían en el premio de antigüedad reconocido por Real Decreto-Ley 3/1987.

               Sin embargo, la Sala de lo Contencioso-administrativo del TSJ, con sede en Sevilla, rechazó el recurso del SAS porque “carece de sustento legal, ya que si el especialista tiene acreditados 33 años de servicio le corresponde como retribución básica la cuantía correspondiente a los 11 trienios consolidados”. Es más, el fallo, que acoge los argumentos esgrimidos por Manuel Pérez Sarabia, desde la asesoría jurídica del Colegio de Médicos de Sevilla, razona que “el premio de antigüedad que aparece en sus nóminas es otro concepto retributivo que no puede impedir el reconocimiento de la retribución básica”.

               Julián Corredor, de la asesoría jurídica del Sindicato Médico de Jaén, matiza que el fallo "no tiene que ver con el proceso de transferencias, sino con normativa salarial", y en concreto con el Real Decreto-ley 3/1987, sobre retribuciones del personal estatutario del Insalud.

               Hasta la entrada en vigor de ese decreto, los actuales trienios tenían la consideración de retribución complementaria y eran equivalentes al 10 por ciento del salario base, con lo que variaban en función de cada médico. El 3/87 funcionariza las retribuciones del personal estatutario y establece que ese complemento pasará a formar parte del salario base, se pagará como una cantidad fija, y se actualizará cada 3 años (trienios). No obstante, la disposición transitoria segunda del 3/87 dice que los estatutarios que tuvieran reconocido el complemento del 10 por ciento lo mantendrían como una cantidad congelada en sus nóminas. Además, el primer trienio devengado desde la entrada en vigor del decreto (en 1990) se pagaría ya como cantidad fija.

               Rosa Guardiola, asesora jurídica de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), dice que, "en realidad, coexistían 2 tipos de retribuciones: el complemento personal (congelado) y el trienio propiamente dicho, que sólo se empezó a cobrar como tal desde 1987. Y esto pasó en las 17 comunidades".

               El Estatuto Marco de 2003 derogó el 3/87 y ratificó que todos los trienios formaban parte del sueldo base (es decir, eran una cantidad fija), pero, como dice Corredor, "también derogó la transitoria segunda, de forma que el mantenimiento de ese complemento personal dependía de las autonomías".

               Según la asesora jurídica de Amyts, la trascendencia del fallo del TSJ andaluz es que "dice que ambas retribuciones (la complementaria y el trienio) no son continuidad una de la otra, sino que son 2 conceptos distintos: uno es un complemento personal y el otro (el trienio) una retribución fija a la que el médico tiene derecho desde que adquiere su condición de personal fijo, y no sólo desde 1987". Guardiola matiza que el auto del Supremo, como tal auto, no se pronuncia sobre el fondo del asunto, "pero la sentencia del TSJ puede servir de base para iniciar reclamaciones en todo el SNS".

               La contrapartida para el médico es que las autonomías podrían ahora reducir o eliminar el pago del complemento personal de antigüedad que vienen abonando, ya que el propio fallo del TSJ dice que el SAS "no puede denegar una retribución básica (los trienios anteriores a 1987)", pero sí "regular ese complemento transitorio de antigüedad".

               Cada médico deberá calcular ahora si el cobro de los trienios atrasados le compensa la posible reducción o pérdida del complemento. Aunque como dice Guardiola, "todo depende de cómo actúe el SAS, porque puede marcar la pauta". Pues en su recurso “afirma que se puede producir un enriquecimiento injusto”, los magistrados subrayan que la entidad gestora” deberá en su caso regular ese complemento transitorio de antigüedad, pero no puede denegar una retribución legal básica cuando concurren los presupuestos legales de su devengo”.

               En fin, el auto dictado por la Sala Contenciosa-administrativo del Tribunal Supremo supone un auténtico varapalo judicial y económico al SAS porque abre la puerta a decenas miles de reclamaciones para solicitar dichos trienios. Fuentes jurídicas explican que con una media de 10.000 profesionales que demanden el abono de 10.000 euros de media son 100 millones de euros para las arcas de la Junta de Andalucía. Y no olvidemos que es extrapolable a todo el SNS, al afectar a normativa básica estatal, y podría generar una casacada de demandas.

Documentos del CGPJ (a ventana emergente):

enlace.jpg Roj: STSJ AND 3688/2014
Id Cendoj: 41091330012014100002
Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Contencioso
Sede: Sevilla
Sección: 1
Nº de Recurso: 424/2013
Procedimiento: CONTENCIOSO - APELACION
Ponente: MARIA LUISA ALEJANDRE DURAN
Tipo de Resolución: Sentencia

enlace.jpg Roj: ATS 5751/2014
Id Cendoj: 28079130012014201032
Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso
Sede: Madrid
Sección: 1
Nº de Recurso: 1484/2014
Procedimiento: CONTENCIOSO - APELACION
Ponente: JOSE MANUEL SIEIRA MIGUEZ
Tipo de Resolución: Auto

Fuente: Diario Médico1 y Diario Médico2


Sindicato Médico Andaluz