A continuación exponemos en líneas generales de la rueda de prensa que ha dado hoy la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), centrada en los duros e injustos recortes que están sufriendo los facultativos españoles y en las consecuencias de los ajustes indiscriminados en la calidad del servicio público. La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) estudiará la próxima semana los mecanismos de gestión más apropiados para que los médicos y las organizaciones que les representan puedan denunciar ante los tribunales los recortes, "siempre y cuando vulneren la relación médico-pacientes y la calidad asistencial", para ello el próximo jueves pondrá en marcha un observatorio para registrar los efectos perversos de las medidas de ajuste.
Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Baleares, Canarias, Castilla La Mancha, Madrid, Cantabria, Murcia… Apenas queda alguna comunidad autónoma cuyos políticos no hayan metido ya a fondo la tijera en la sanidad pública o parezcan dispuestos a hacerlo en breve.
De momento, los médicos somos los más perjudicados. A la disminución salarial de 2010 (en nuestro caso superior al 7%), hay que sumar la congelación desde entonces, el aumento de jornada y consiguiente reducción de guardias, el recorte hasta en un 50% del plus de carrera profesional y otros complementos variables, la penalización económica por ponerse enfermo… Además de una reciente subida del IRPF que, por ser muy progresiva, penalizará en especial las nóminas de los facultativos. De hecho, este año los médicos de algunas comunidades perderán un 10%, o más, de las retribuciones percibidas en 2011.
Lo más lamentable, sin embargo, es que la política de recortes indiscriminados a que está sometida la sanidad pública ya está ofreciendo síntomas de erosión en la calidad asistencial.
Hay ejemplos reales de ello: el servicio de Urgencias de la Comunidad Valenciana, el SAMU, a duras penas puede cumplir con su cometido por la escasez, agudizada en los últimos días, de personal y recursos.
Y las perspectivas pueden ser igualmente críticas en otros servicios autonómicos salud, pues las causas que ponen en riesgo una deficiente asistencia se están desencadenando en estos momentos, de modo que será cuestión de poco tiempo ver sus efectos.
Como ejemplos de ello, citemos:
• En Cataluña los gerentes de hospitales han ordenado avanzar altas y restringir pruebas e ingresos
• En Navarra se quiere ahorrar en concursos públicos y suministros • En Canarias los hospitales ya no operan por las tardes, mientras que en Baleares la actividad se ha reducido al mínimo
• El Instituto Catalán de la Salud no garantiza la estabilidad de la plantilla a partir de este año
• En Baleares se han suspendido de forma definitiva las guardias localizadas en Cirugía y Traumatología
• En Andalucía algunos hospitales han reducido las consultas de tarde (en el “Puerta del Mar”) y otros (el Clínico) han recortado la plantilla.
• En Valencia se ha procedido a cerrar camas y el sindicato médico se ha visto obligado a hacer un llamamiento a la sociedad civil para denunciar los problemas asistenciales que se esperan tras un reciente decreto-ley con recortes especialmente drásticos.
• En Castilla y León, CESM ha denunciado ierre de consultas y recorte de plantillas en el Hospital General de Segovia
• La reducción de sustituciones, junto al menor número de plazas MIR que se ofertarán en los próximos años (en Cataluña ya se ha decidido), permite vislumbrar una carencia de médicos que irá a más en el futuro.
• Paralelamente, algunas comunidades autónomas han decidido adelantar la jubilación a los 65 años (los médicos nos hemos venido retirando hasta ahora a 70), perdiendo con ello sus servicios de salud a muchos profesionales valiosos que podrían seguir trabajando en plenitud de facultades a la par que transfieren su experiencia a los más jóvenes.
Lo anterior sólo es un bosquejo de la situación actual. Diríamos que bastan unas cuantas pinceladas, como las expuestas hasta aquí, para hacerse una idea de que no se están haciendo bien las cosas, ni para nosotros ni para los potenciales beneficiarios de la sanidad pública, que son, claro, todos los ciudadanos.
Es cierto que el estado de las finanzas de todos es comprometido, debido en buena parte a la mala gestión de los Gobiernos anteriores. Pero también lo es que el Ejecutivo actual será igualmente responsable si se deja llevar por los palos de ciego que impone la urgencia económica y no lidera un plan estructural de reformas estructurales que haga compatible la pervivencia de la calidad asistencial con las necesarias medidas de ajuste a que obliga el contexto nacional y europeo en el que estamos.
En este sentido, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) pondrá en marcha el próximo jueves, día en que se reúne en Madrid su comité ejecutivo, un observatorio para registrar los efectos perversos de las medidas de ajuste.
Entregados normalmente al trabajo absorbente de cuidar a quienes más lo necesitan (los enfermos), puede da la impresión de que los médicos españoles optan por mantenerse callados sobre lo que está ocurriendo. Y no es así. La CESM tiene como principal misión pulsar el sentir de la profesión, que es de queja en la misma medida que abierto a entrar en un debate abierto y constructivo para salvaguardar la calidad de nuestro sistema sanitario público.
En consecuencia, y dado que somos la organización mayoritaria en el sector (en las últimas elecciones sindicales 9 de cada 10 facultativos nos respaldaron), creemos ser fieles a la generalidad de los médicos en los puntos de análisis y propuestas que a continuación pasamos a resumir:
a) dotar al sistema de unos presupuestos reales y finalistas
b) un órgano de gobierno que vertebre a los 17 servicios autonómicos de salud. Este papel le corresponde por ley al Consejo Interrterritorial, pero huelga decir que no lo ha cumplido.
c) una cartera de servicios definida y respetuosa con los principios de equidad, universalidad y solidaridad
d) una política de personal que ponga freno a la creciente disparidad en condiciones laborales según la comunidad autónoma en la que trabajemos, y que se muestre a su vez capaz de planificar las necesidades de especialistas en el futuro.
e) incrementar la productividad y eficiencia del SNS mediante un plan estructural de reformas que contemple la reducción al mínimo de la burocracia
f) desarrollar la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS) y cambiar el modelo retributivo de los médicos para que deje de ser cuasi funcionarial y vincule buena parte de los salarios con los resultados y la calidad.
jueves, 19 de enero de 2012.
Publicado por: CESM
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