Visado de inspección en España: situación actual desde la perspectiva de los profesionales sanitarios

Texto íntegro y análisis del informe ‘Visado de inspección en España: situación actual desde la perspectiva de los profesionales sanitarios’ elaborado por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y presentado el pasado lunes en Madrid, cuya conclusión final es que los médicos de familia están perfectamente habilitados y capacitados para prescribir sin supervisión y considera que el visado genera desigualdades entre los ciudadanos y desconfianza hacia el profesional.

Un estudio de Semfyc concluye que los visados están generando desigualdades en el acceso a los medicamentos en las autonomías, principalmente por los retrasos que genera este trámite en las comunidades que no tienen todavía receta electrónica. Los visados, que la sociedad de primaria califica de burocráticos, afectan al 3 por ciento de las recetas. Los tribunales han avalado su uso con carácter económico, pero su utilización no ha crecido en el último año, desplazado por otras fórmulas de control como la dispensación en hospitales.

"El médico de familia está perfectamente habilitado y capacitado para prescribir sin supervisión y consideramos que el visado genera desigualdades entre los ciudadanos en función de la comunidad donde resida". Con estas palabras presentó Domingo Orozco, vicepresidente de Semfyc, hace tan sólo unos días las conclusiones de un estudio sobre los visados de medicamentos en las diferentes autonomías, elaborado por la sociedad de primaria a partir de encuestas a responsables de las distintas comunidades y profesionales del primer nivel asistencial.

Las desigualdades de las que habla Orozco hacen referencia no sólo a las diferencias en el número de medicamentos para los que se exige visado de inspección en las distintas autonomías, sino también a los trámites para la obtención de ese visado. Los datos del informe muestran que en autonomías como Madrid, Castilla y León, La Rioja, País Vasco, Navarra y Murcia, donde el visado se obtiene todavía en soporte papel, los pacientes acceden a la medicación con 15 días de retraso, frente a los apenas dos días de retraso que implica para los pacientes extremeños, castellanomanchegos, andaluces, gallegos, aragoneses o catalanes, donde se obtiene el visado por vía telemática.

Estas trabas, que Orozco califica de burocráticas, hacen pensar al directivo de Semfyc en "un visado de carácter más económico que de seguridad para el paciente".

La convulsa historia de los visados de inspección, que surgieron en los años 70 en buena medida como consecuencia de la crisis de seguridad que provocaron los efectos adversos de la talidomida, se ha saldado en los tribunales con el derecho de las administraciones públicas a establecer el control de inspección con carácter económico y no sólo por razones de seguridad.

Desde septiembre del pasado año, el Tribunal Supremo ha concedido a Sanidad (en un fallo sobre los COX-2) la posibilidad de fijar visados de carácter económico, pero el ministerio dice descartar de momento la implantación de nuevos visados por razones de gasto sanitario. De hecho, apenas han crecido en el último año y afectan a aproximadamente el 3 de las recetas y al 10 por ciento del gasto.

En Andalucía que siempre ha gustado de estar en cabeza, en 2001 se inició una batalla jurídica por la competencia en la fijación de los visados de inspección de medicamentos, tras la decisión de Andalucía de imponer un control especial sobre la dispensación de los inhibidores de la COx-2. Sanidad recurrió la decisión andaluza en los tribunales, pero Andalucía no eliminó el visado e incluso lo amplió a los antipsicóticos. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía decidió en 2005 que la autonomía tenía derecho a establecer visados en su comunidad, pero el fallo se produjo después de que, en 2003, el Ministerio de Sanidad decidiera extender a todo el país los visados que había impuesto Andalucía por lo que, en la práctica, la situación no cambió, aunque jurídicamente se dio la razón a las autonomías.

Ahora las autonomías han comenzado a utilizar una nueva versión de los visados económicos: la dispensación de fármacos en el hospital. Ante la proliferación de estas iniciativas Sanidad intentó en vano en verano consensuar la lista de fármacos que podían dispensarse en botica y los que no, pero las autonomías se negaron y Andalucía extendió esta iniciativa a 250 fármacos.

Fuentes: Diario Médico y el Médico Interactivo

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Sindicato Médico Andaluz