Acuerdo histórico entre el SMA y la Consejería de Sanidad: el diálogo como vía hacia el logro de nuestros objetivos
Por primera vez, este Acuerdo representa para los médicos y facultativos un espacio de interlocución directa con la Consejería en el que abordar los problemas específicos de nuestra profesión.
El pasado 29 de julio, el SMA y la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía han firmado un Acuerdo de mejoras para el colectivo médico y facultativo, que serán aplicadas a lo largo de la próxima legislatura.
Este Acuerdo representa, ante todo, un espacio de diálogo entre la Consejería de Sanidad y el Sindicato Médico Andaluz. Desde la creación del Sistema Nacional de Salud, las relaciones de nuestro colectivo con la Administración se han caracterizado por el desencuentro, cuando no por la confrontación directa. Por primera vez, este Acuerdo representa para los médicos y facultativos un espacio de interlocución directa con la Consejería en el que abordar los problemas específicos de nuestra profesión.
El Acuerdo incluye medidas que nuestro colectivo lleva años reclamando, como el final de las continuidades asistenciales obligatorias en el ámbito hospitalario, el cobro de los complementos capitativos en las pagas extra y en la IT en Atención Primaria, el paso de parte del CRP (productividad) a masa salarial fija y la mejora de los incentivos para los puestos de difícil cobertura. Además, atiende demandas planteadas en el conflicto abierto con el Ministerio de Sanidad, como la equiparación de la retribución de la hora de guardia a la hora ordinaria y la revisión del modelo de asistencia urgente y emergente basado en exclusiva en las guardias obligatorias.
El Acuerdo también incluye la garantía de la indemnidad retributiva en los permisos relacionados con el embarazo y la maternidad/paternidad, el incremento de la reducción de jornada por interés personal hasta el 50% e incentivos a la actividad docente y de formación. Además, contiene puntos referidos específicamente a colectivos históricamente maltratados, como el Cuerpo A1.4 de Veterinarios y Farmacéuticos y los Médicos del Trabajo, así como a los MIR y los colectivos facultativos minoritarios.
La mayoría de estas medidas serán aplicadas de forma progresiva a lo largo de la legislatura, salvo el prorrateo de jornada complementaria en las situaciones vinculadas a embarazo, parto y lactancia, que debe aplicarse en un máximo de seis meses (de hecho, ya se ha iniciado su revisión), el fin de las continuidades asistenciales obligatorias y el incremento de la reducción de jornada por asuntos particulares, que deberán ser aplicadas antes de un año. Esta aplicación gradual viene impuesta por el incremento del gasto y la readaptación organizativa que estas mejoras conllevan. La negociación entre el SMA y la Consejería para la aplicación gradual de las medidas contenidas en el Acuerdo comienza ahora.
El SMA hubiera querido firmar este Acuerdo en junio, pero las elecciones andaluzas y la constitución del nuevo Gobierno autonómico han obligado a retrasar la firma hasta finales de julio. Quienes nos conocen saben de nuestra lealtad hacia los afiliados y nuestra absoluta transparencia. El Acuerdo es público y cada uno de vosotros podrá valorar por sí mismo su contenido, con independencia de la fecha en que se ha firmado.
Alcanzar un acuerdo implica aplazar una parte de las demandas de quien lo suscribe. Ningún acuerdo satisface por completo a ambas partes. En nuestro caso, han tenido que quedar fuera todas las reivindicaciones referidas a las competencias del Estado, como el Estatuto y la mesa de negociación propios, las mejoras en la jubilación y la garantía de una clasificación profesional justa. El SMA seguirá luchando por estos objetivos, pero no tendría sentido renunciar a un Acuerdo con la Consejería por el hecho de que esta carezca de competencias estatales.
Alcanzar acuerdos implica asimismo evitar posiciones maximalistas. Así, por ejemplo, el actual modelo de guardias obligatorias debe desaparecer, pero todos somos conscientes de que esto no puede suceder de la noche a la mañana. La misma gradualidad debe darse en la aplicación de la mayoría de las mejoras contenidas en este Acuerdo o en cualquier otro que aspire a ser aplicable en la práctica. Algunos compañeros han criticado este Acuerdo porque no nos proporciona la totalidad de nuestras demandas de manera inmediata. Sin embargo, como médicos sabemos que ningún objetivo ambicioso se alcanza por completo en un día. Aceptar que algunas medidas deben alcanzarse de forma gradual no implica renunciar a ellas en su totalidad.
Este Acuerdo representa una apuesta por el diálogo. El SMA ha insistido, tanto de forma independiente como formado parte del Comité de Huelga, en la disposición de nuestro colectivo al diálogo. Sería incoherente rechazarlo cuando se nos ofrece. Este Acuerdo no supone una desmovilización del colectivo ni entrega un cheque en blanco a la Administración. No es más que un pacto basado, como cualquier otro, en la reciprocidad. La ausencia de movilizaciones dependerá de la aplicación de las medidas contenidas en el Acuerdo de forma satisfactoria para nuestro colectivo.
Este Acuerdo no es el final de nada, sino el principio de todo. El SMA apuesta con este Acuerdo por un modelo de relación con la Junta y la Consejería de Sanidad que hasta ahora había estado vedado a nuestro colectivo: un modelo basado en el diálogo y el entendimiento dirigido a mejorar las condiciones de nuestro colectivo, el funcionamiento de la sanidad pública y la calidad de la asistencia médica a la población andaluza. Trabajaremos con lealtad por el éxito de este proceso, pero si fracasa no dudaremos en poner en marcha todas las medidas de presión que consideremos necesarias.
La firma de este Acuerdo representa una elección honesta y meditada de nuestra organización por alcanzar de forma gradual la totalidad de nuestros objetivos más ambiciosos. Con él, iniciamos un proceso que será largo. Optamos por la responsabilidad, desde la experiencia sindical y sin renunciar a nada. Estamos convencidos de hacer lo mejor para nuestro colectivo, aunque respetamos a quienes no lo compartan. En todo caso, el respeto debe ser mutuo.