El SMA llama a mantener la huelga ante la negativa del Ministerio a negociar y pide al futuro Gobierno andaluz que asuma su papel en la solución del conflicto médico
El Sindicato Médico Andaluz anima a todos los profesionales a mantener la unidad y la participación en las movilizaciones.
El Sindicato Médico Andaluz (SMA) hace un llamamiento al conjunto del colectivo médico y facultativo de Andalucía para mantener su participación en la nueva semana de huelga convocada en defensa de un Estatuto Propio, un marco específico de negociación y unas condiciones laborales dignas para la profesión.
El presidente del SMA, Rafael Ojeda, ha señalado que los médicos y facultativos de Andalucía y del conjunto de España se ven “obligados a llevar a cabo una nueva semana de huelga como consecuencia de la negativa del Ministerio a negociar”. Ojeda ha subrayado que el sindicato no renuncia a sus objetivos, aunque mantiene su plena disposición al diálogo y al acuerdo.
“Estamos dispuestos a establecer plazos, a hablar de una implantación gradual de las medidas y a llegar a un acuerdo, pero necesitamos partir de una posición del Ministerio proclive y favorable a la negociación, cosa que en ningún momento nos hemos encontrado”, ha afirmado el presidente del SMA.
El Sindicato Médico Andaluz insiste en que la movilización no responde a una reivindicación coyuntural, sino a la necesidad de corregir un modelo que, tal y como viene denunciando la organización, no reconoce adecuadamente la formación, la responsabilidad, la carga laboral y el papel esencial de médicos y facultativos dentro del sistema sanitario público.
En este sentido, el SMA reclama un Estatuto propio de la profesión médica y facultativa, así como un ámbito de negociación específico que permita abordar las condiciones reales del ejercicio profesional. Ojeda ha puesto también el foco en el papel que deben desempeñar las comunidades autónomas en la resolución del conflicto. Tras la celebración de las elecciones andaluzas, el presidente del SMA ha señalado que el nuevo Gobierno que se forme en Andalucía tendrá que afrontar necesariamente el conflicto médico desde el ámbito de sus competencias.
“Ya hay autonomías que están llegando a acuerdos con sus médicos para defender también a nivel central un Estatuto propio y un marco de negociación propio, y para mejorar las condiciones laborales de los médicos. Las autonomías también tienen un gran papel que desempeñar en la solución de este conflicto”, ha indicado Ojeda.
El SMA recuerda que el propio sindicato ya ha reclamado que el Gobierno andaluz que salga de las urnas establezca un calendario de negociaciones con el colectivo médico y facultativo, siguiendo el ejemplo de otras comunidades que han asumido compromisos ante sus profesionales. Para la organización, la inacción del Ministerio no puede servir de excusa para que las administraciones autonómicas eludan su responsabilidad.
“Esperamos que el nuevo Gobierno que salga de estas elecciones andaluzas se ponga a la tarea de contribuir, en la medida de sus responsabilidades y de sus posibilidades, a la solución del conflicto”, ha añadido el presidente del SMA.
Las movilizaciones, ha insistido Ojeda, están dirigidas fundamentalmente al Ministerio de Sanidad, por su responsabilidad en la reforma del Estatuto Marco y en la necesidad de reconocer un marco propio de negociación para médicos y facultativos. No obstante, el SMA considera que la Junta de Andalucía y el futuro Gobierno autonómico tendrán también “un papel fundamental que desempeñar” para avanzar en una salida al conflicto.
Por todo ello, el Sindicato Médico Andaluz anima a todos los profesionales a mantener la unidad y la participación en las movilizaciones.
“Nos jugamos mucho, nos jugamos muchísimo. Nos jugamos el futuro no solo de nuestra profesión, sino de la sanidad pública. Todos tenemos que estar absolutamente convencidos de la importancia de que esta movilización se mantenga y no decaiga bajo ningún concepto, porque el futuro de la sanidad pública depende de que tengamos éxito en nuestro objetivo”, ha concluido Rafael Ojeda.