La verdad sobre el Real Decreto MIR

SMA reclama consenso y diálogo en la reforma de las condiciones laborales de los médicos residentes

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Colectivos:

Tras las declaraciones de la ministra y la publicación en la web ministerial sobre las «lindezas» del nuevo Real Decreto MIR, hemos experimentado un inevitable “déjà vu,” reviviendo la misma sensación de desconcierto e indignación que ya sufrimos con el anteproyecto del Estatuto Marco. Parece que la historia se repite y que, una vez más, se vuelve a intentar vender a los ciudadanos lo desconocido y legislar sin escuchar a quienes tendrán que asumir las consecuencias.

Desde el Sindicato Médico Andaluz consideramos que cualquier modificación de las condiciones laborales de los facultativos debe contar con la participación efectiva de sus representantes y de las administraciones sanitarias implicadas como las autonomías, hecho que no se ha producido de nuevo con la aprobación de la nueva normativa.

Las condiciones laborales y formativas de los MIR no pueden modificarse de manera precipitada ni al margen de quienes conocen de primera mano su realidad profesional y por desgracia nadie conoce el texto definitivo que se publicará. Se ve que el ministerio tiene dificultad de aprendizaje y la experiencia con el anteproyecto de Estatuto Marco no ha servido de nada.

Se realizaron alegaciones al mismo en tiempo y forma, pero desconocemos la imprimación que nuestras propuestas han tenido en el Ministerio. Por supuesto reconocemos la necesidad de avanzar en la mejora de las jornadas laborales, los descansos y las guardias, pero insistimos en que estas medidas deben acompañarse de retribuciones dignas, garantías para una formación de calidad y recursos suficientes para su aplicación y por la experiencia sufrida no confiamos en el resumen de la web ni en las palabras de la Ministra, pero sí en la postura de los médicos residentes que desconfían como nosotros de las intenciones encubiertas.

En primer lugar, no aclaran ajustes presupuestarios para garantizar que la reducción de jornada no suponga una pérdida de ingresos

La mejora de las condiciones laborales no puede traducirse en una merma de la capacidad económica de los residentes. Es necesario que las administraciones acompañen nuevas regulaciones de una revisión de las retribuciones que garantice que ningún MIR vea deteriorado su sueldo como consecuencia de una reforma. El temor a menores ingresos puede condicionar la selección de plaza y especialidad por el alto coste de la vida en determinadas ciudades y de la discriminación que sufrirían los futuros residentes cuyas familias no tengan suficiente capacidad económica.

También reclamamos que necesitan garantías de tiempo para formación, docencia e investigación La residencia debe ser un periodo de formación especializada y no una etapa de cobertura asistencial a bajo coste. Es imprescindible garantizar tiempo protegido para formación, docencia e investigación, sin que estas actividades dependan de la disponibilidad asistencial de cada servicio.

Y abogamos por la estabilidad de los facultativos formados por nosotros. No tiene sentido que el sistema sanitario invierta cuatro o cinco años en formar a un especialista y que, cuando termina su residencia, no sea capaz de ofrecerle una perspectiva laboral estable.

De modo que nuestra organización continuará trabajando para conseguir las mejoras y reafirma su compromiso con los médicos residentes, reflejado expresamente en el punto undécimo del acuerdo firmado con el SAS que contempla el análisis del nuevo marco regulador y el impulso de iniciativas para mejorar sus condiciones formativas y profesionales y en las mesas de trabajo que se van a desarrollar para lograrlo.

Asumimos además un compromiso de vigilancia y evaluación del cumplimiento de los acuerdos y sobre las nuevas normativas que mejoren la situación de sobrecarga y las condiciones laborales, para que no queden condicionadas por las necesidades asistenciales. Y, como llevamos décadas reclamando, que se lleve a cabo la dimensión adecuada de las plantillas de los centros. Porque esa es, precisamente, la medida que debe adoptarse para garantizar una asistencia sanitaria de calidad

En definitiva, seguiremos defendiendo una formación de calidad, unas condiciones laborales y retributivas dignas, el respeto a los descansos y que ello no se traduzca en una reducción del salario real.

Desde el SMA defendemos que las reformas que afectan a los médicos deben construirse mediante el diálogo, el consenso y la negociación real, y no a través de decisiones unilaterales que puedan generar nuevos conflictos tal como ha vuelto a hacer el Ministerio.

Porque defender los derechos de los médicos residentes es también apostar por el presente y el futuro de la sanidad pública.