La selección de plazas MIR 2026 muestra la falta de planificación y la necesidad de un Estatuto Médico propio

La Fundación Centro de Estudios SIMEG “Vicente Matas” analiza en un informe las peticiones de plaza de los 3.500 primeros aspirantes MIR de 2026.

Categorias: Actualidad Andalucía, Actualidad Nacional
Colectivos:

El proceso de elección de plazas MIR de 2026 muestra, una vez más, la deriva a la que se enfrenta la sanidad pública española fruto de la mala planificación y la ausencia de un Estatuto Propio para el colectivo médico y facultativo que regule unas condiciones laborales y profesionales dignas. 

La Fundación Centro de Estudios SIMEG “Vicente Matas” analiza en un informe las peticiones de plaza de los 3.500 primeros aspirantes MIR de 2026. Estos datos confirman algo que venimos señalando desde hace años: el problema de la sanidad no se resuelve únicamente aumentando plazas MIR. Es imprescindible saber cuántos médicos/as se van a jubilar, en qué especialidades, en qué territorios y con qué necesidades reales de plantilla contará el sistema sanitario cuando estos residentes terminen su formación.

Porque los facultativos/as que ahora inician su residencia serán especialistas en 2030 o 2031, según la duración de cada especialidad. Y para entonces el escenario puede ser muy distinto al actual. Habrá especialidades en las que todavía se jubilen más profesionales de los que se incorporan, pero también puede ocurrir lo contrario: que terminemos formando especialistas sin ofrecerles después una estabilidad laboral, unos contratos dignos con condiciones laborales justas que permitan formar parte de nuestro sistema sanitario.

El informe muestra, además, que algunas especialidades siguen agotando sus plazas muy pronto. Dermatología y Cirugía Plástica completaron su oferta el primer día. Oftalmología, Cirugía Oral y Maxilofacial, Cardiología, Endocrinología y Nutrición y Otorrinolaringología también agotaron sus plazas en la primera semana. En cambio, especialidades como Bioquímica Clínica y Farmacología Clínica no habían adjudicado ninguna plaza en este tramo inicial. Esta diferencia entre especialidades no es casual: refleja preferencias profesionales, expectativas laborales, prestigio percibido, condiciones de trabajo y posibilidades de futuro.

Las especialidades con más plazas adjudicadas fueron Anestesiología y Reanimación, con 387; Cirugía Ortopédica y Traumatología, con 292; Pediatría, con 286; Oftalmología, con 229; y Obstetricia y Ginecología, con 219. Solo estas cinco concentraron 1.413 plazas, más del 40% de las adjudicadas entre los 3.500 primeros aspirantes.

Desde Andalucía, los datos merecen una lectura específica. Nuestra comunidad fue la segunda con más plazas elegidas, con 580, solo por detrás de Madrid, que alcanzó 772. Cataluña, Comunidad Valenciana y País Vasco completan el grupo de comunidades con mayor número de adjudicaciones en esta primera fase. En el reparto por provincias, Sevilla aparece con 175 plazas, Málaga con 116 y Granada con 109, lo que confirma el peso de Andalucía dentro de la formación sanitaria especializada en España.

También destacan varios grandes hospitales andaluces entre los centros con más plazas elegidas. El H.U. Virgen del Rocío de Sevilla figura con 83 plazas adjudicadas y el H.U. Carlos Haya de Málaga con 65. Son datos relevantes porque muestran la capacidad formativa de nuestros hospitales, pero también obligan a plantear una pregunta fundamental: ¿estamos acompañando esa capacidad docente con plantillas suficientes, estabilidad profesional y condiciones laborales acordes con la responsabilidad que asumen los facultativos?

Para el Sindicato Médico Andaluz, esta es la clave. No basta con formar más médicos/as si después el sistema no es capaz de retenerlos. No basta con hablar de déficit de profesionales si no se analizan las causas que llevan a muchos facultativos jóvenes a marcharse fuera, a encadenar contratos precarios o a buscar mejores condiciones en otros países, en la sanidad privada o en otros ámbitos profesionales.

La formación de un médico especialista requiere un enorme esfuerzo personal, académico, económico y organizativo. Hacen falta seis años de carrera, un examen MIR muy competitivo y entre cuatro y cinco años de residencia. En total, hablamos de 11 o 12 años para formar a un especialista. Por eso, cualquier decisión sobre plazas MIR debe estar vinculada a una planificación rigurosa de recursos humanos. Planificar no es solo ofertar más plazas: es prever jubilaciones, reforzar plantillas, mejorar las condiciones laborales, evitar la sobrecarga asistencial y garantizar salidas profesionales estables.

El informe lo expresa con claridad: es urgente una planificación a medio y largo plazo que tenga en cuenta jubilaciones, ampliación de plantillas, recirculación, emigración y necesidades reales del sistema sanitario. Y desde el Sindicato Médico Andaluz añadimos que esa planificación debe ir acompañada de una reivindicación irrenunciable: un Estatuto Propio para la profesión médica y facultativa.

Los facultativos/as necesitan un marco específico que reconozca sus responsabilidades, su nivel formativo y su papel esencial dentro del sistema sanitario público. Mejorar las condiciones laborales, profesionales y retributivas no es pedir privilegios: es una necesidad para sostener la sanidad pública.

Si queremos que los jóvenes médicos/as se queden en nuestro sistema público, hay que ofrecerles motivos para quedarse. Contratos estables, tiempo suficiente para atender bien a los pacientes, carrera profesional real, conciliación, retribuciones dignas y respeto a su labor. De lo contrario, seguiremos formando especialistas para que otros sistemas sanitarios se beneficien de ellos.

El MIR 2026, por tanto, no solo nos habla de preferencias de los aspirantes. Nos habla del futuro de la sanidad. Y ese futuro exige decisiones valientes, planificación seria y una apuesta clara por los profesionales a través de un Estatuto Propio. 

Porque sin médicos no hay sanidad pública posible.

 

Descarga el informe completo aquí

 

Datos de plazas seleccionadas por especialidad

 

Especialidad Total 2026 Plazas ofertadas % cubierto
Anestesiología y Reanimación 387 437 88,6%
Cirugía Ortopédica y Traumatología 292 311 93,9%
Pediatría y Áreas Específicas 286 530 54,0%
Oftalmología 229 229 100,0%
Obstetricia y Ginecología 219 284 77,1%
Cardiología 207 207 100,0%
Aparato Digestivo 176 220 80,0%
Radiodiagnóstico 141 315 44,8%
Dermatología Médico-Quirúrgica 140 140 100,0%
Urología 127 161 78,9%
Otorrinolaringología 121 121 100,0%
Medicina Interna 117 442 26,5%
Endocrinología y Nutrición 115 115 100,0%
Psiquiatría 110 334 32,9%
Neurología 107 197 54,3%
Cirugía General y del Aparato Digestivo 95 249 38,2%
Oncología Médica 82 189 43,4%
Medicina Familiar y Comunitaria 75 2.544 2,9%
Hematología y Hemoterapia 57 169 33,7%
Cirugía Plástica, Estética y Reparadora 53 53 100,0%
Reumatología 49 98 50,0%
Neurocirugía 41 54 75,9%
Cirugía Oral y Maxilofacial 39 39 100,0%
Medicina Intensiva 25 230 10,9%
Nefrología 23 118 19,5%
Angiología y Cirugía Vascular 20 57 35,1%
Neumología 20 171 11,7%
Medicina Física y Rehabilitación 16 156 10,3%
Anatomía Patológica 11 135 8,1%
Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia 11 52 21,2%
Alergología 10 80 12,5%
Cirugía Pediátrica 10 20 50,0%
Geriatría 10 126 7,9%
Medicina de Urgencias y Emergencias 10 82 12,2%
Medicina Legal y Forense 8 18 44,4%
Cirugía Cardiovascular 7 24 29,2%
Neurofisiología Clínica 5 63 7,9%
Medicina Preventiva y Salud Pública 4 126 3,2%
Microbiología y Parasitología 4 30 13,3%
Análisis Clínicos 2 16 12,5%
Cirugía Torácica 2 22 9,1%
Inmunología 2 13 15,4%
Medicina del Trabajo 2 133 1,5%
Medicina Nuclear 1 62 1,6%
Oncología Radioterápica 1 77 1,3%
Bioquímica Clínica 0 2 0,0%
Farmacología Clínica 0 24 0,0%

Total general: 3.469 plazas adjudicadas de 9.275 ofertadas, lo que supone un 37,4% de cobertura en los primeros 3.500 aspirantes.