Además, como pistoletazo de salida a las movilizaciones, se ha decidido llevar a cabo una manifestación unitaria el sábado 14 de febrero en la que profesionales de todas las comunidades autónomas muestren de nuevo en Madrid por qué el colectivo se ha posicionado de forma unánime en su rechazo a la norma ministerial, reclamando una regulación apropiada para sus especiales condiciones de formación, responsabilidad y desempeño laboral.
La Consejería de Sanidad tiene en su mano abordar la crisis de la medicina pública a través de un espacio formal de diálogo con el colectivo médico y facultativo.
En este análisis, estructurado en diez puntos, desde SMA y CESM analizamos por qué un Estatuto propio es la única solución viable a la crisis de la sanidad pública de nuestro país.
El MIR es la puerta de entrada a la formación especializada y no puede gestionarse con improvisación ni desprecio hacia el esfuerzo de los futuros profesionales
El objetivo declarado del nuevo pacto es agilizar las contrataciones, mejorar la transparencia y adaptarse a la normativa estatal para el control de la temporalidad, en un contexto marcado por la falta de profesionales médicos en determinadas especialidades y ámbitos asistenciales.
El Sr. Padilla no es gestor ni sindicalista de clase, lo que induce a pensar que tiene motivos adicionales y específicos para oponerse al Estatuto propio, pero, si los tiene, se los calla.
El Sindicato Médico Andaluz no ha convocado estas dos jornadas de huelga ni se ha adherido a la convocatoria, aunque la apoya, del mismo modo que APEMYF apoyó las huelgas y movilizaciones convocadas por CESM y SMA. El objetivo común de luchar por los derechos de nuestro colectivo está por encima de las siglas.
Esta coordinación entre todos los sindicatos médicos profesionales ha propiciado además que se intensifiquen las medidas de presión, que incluyen acciones coordinadas de carácter indefinido, con la intención de que el ministerio reconsidere su postura y retome un diálogo real
Las seis organizaciones han manifestado reiteradamente su rechazo al Anteproyecto de Ley de Estatuto Marco (APLEM) del Ministerio de Sanidad y su reivindicación de un Estatuto propio.
SMA y CESM consideran que el documento certifica el desprecio completo de la ministra de Sanidad y de todo su equipo por el colectivo médico e indica de forma clara que únicamente se pretende beneficiar a los grupos y sindicatos más cercanos a su perfil ideológico.